Cirauqui y la senda imperial

Cirauqui y la senda imperial
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A Cirauqui llegaremos a través de la senda imperial, la antigua calzada romana, que nos dan fe de por donde paso el autentico camino de Santiago medieval. Cirauqui fue parte de una red de caminos que conectaban diversos puntos del territorio romano, facilitando el transporte de tropas, mercancías y personas.

Ubicada en lo alto de una colina, Cirauqui es un punto destacado en el tramo navarro del Camino de Santiago. Según cuentan en el Codex Calixtinus, aquí, cerca del río Salado, los bandidos acechaban para contaminar el agua y robar los caballos y animales de los peregrinos. Originalmente situada en una colina, construida en círculos concéntricos alrededor de la montaña, sobre un lugar de energía telúrica, la villa fue trasladada a la llanura para servir de referencia a los caminantes. En sus intrincadas calles, se encuentran casas señoriales con escudos nobles. Pasaremos por sus murallas y majestuosos arcos de entrada, como el de la calle Portal, del siglo XIII, la peculiar plaza Mayor, los soportales de la casa consistorial, parte del camino, hasta llegar a sus dos impresionantes y encantadoras iglesias, la de San Román, del siglo XII, con secretos tallados en la piedra, y la de Santa Catalina, del siglo XIII, construidas sobre antiguos lugares de poder y visitadas por los caballeros templarios.

La iglesia de San Román

La Iglesia de San Román, construida en el siglo XIII durante el reinado de Sancho VI el Fuerte, sobre un antiguo templo romano, presenta influencias orientales y características arquitectónicas y escultóricas similares a las de otras iglesias vinculadas a la Orden del Temple, como San Pedro de la Rúa en Estella y la iglesia de Santiago en Puente la Reina. Es un templo románico de planta rectangular, originalmente de una sola nave pero ampliado a tres, con cuatro tramos, coro del siglo XVI, ábside semicircular y torre con ventanas geminadas de arcos apuntados. La portada está formada por un gran arco apuntado abocinado con ocho arquivoltas y un crismón en la clave. En su interior se encuentra una talla gótica de San Román del siglo XIII y un altar romano con la inscripción: «T(e) Rent (I)VS MAR/TIALIS, (L) Osae/V/(Otum) L (IBENS) S (OLVIT)».

Saliendo de Cirauqui por la calzada romana de Iguste, flanqueada por cipreses, cruzaremos el puente romano de ocho metros de longitud y un solo arco de medio punto, y pasaremos por debajo de la autopista por un paso inferior. La ruta se convierte primero en pista, luego en senda, hasta que cruzamos el puente medieval de Dorrondea. Pasaremos por el despoblado de Urbe, luego Alloz, y cruzaremos el río Salado por el puente del camino Real del siglo XII, de dos arcos ojivales, treinta metros de longitud y tres metros de ancho. La ruta pasa por Lorca, antigua Al-Aurque morisca, bordeando un bosque de robles por la Cañada Real de Tauste y la sierra de Andía, hasta llegar a Villatuerta.

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