El lavatorio de pies en el Camino de Santiago

El lavatorio de pies en el Camino de Santiago
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El lavado de pies al peregrino es una tradición que proviene del mandamiento religioso de Jesús de lavar los pies a otros como gesto de humildad, amor y servicio. En la comunidad jacobea, trasciende más allá del marco litúrgico para convertirse en un rito de identidad. A lo largo de la historia, en particular en entornos monásticos, los peregrinos solían ser recibidos con el lavado de pies como parte de la acogida hospitalaria.

Esta práctica de hospitalidad, más allá de la higiene, emula el ejemplo de Jesús que lavó los pies de sus discípulos en la Última Cena, como un gesto de amor y servicio. Este lavado era también parte de los rituales de las celebraciones del Jueves Santo en las iglesias y catedrales.

En el ámbito monástico, era común recibir a los peregrinos con el lavatorio de pies, un acto que no solo tenía un propósito higiénico, sino que también emulaba el gesto de humildad, caridad y servicio conocido como el «mandatum». Este gesto fue instituido por Cristo durante la Última Cena, cuando lavó los pies de sus discípulos y les enseñó sobre la importancia de amarse mutuamente.

En este contexto, el pasaje de Juan 13, 14-15 se refiere a que, así como Cristo, el Señor y Maestro, lavó los pies de sus discípulos, también ellos deben lavarse los pies unos a otros como muestra de humildad y servicio. Además, el mandatum dilectionis, registrado en Juan 13, 34-35, establece el nuevo mandamiento de amarse los unos a los otros como Cristo los amó, siendo este amor la señal distintiva de los discípulos de Cristo.

En los claustros monásticos, se identifica como «panda del mandatum» a la galería junto a la iglesia, donde se llevaban a cabo lavados de pies a los monjes los sábados (mandatum fratrum) y en el Jueves Santo a los huéspedes necesitados (mandatum hospitem).

Esta práctica también se refleja en hospitales medievales y modernos, donde se lavaban los pies de los pobres y se brindaba cuidado, como se menciona en el «Poema (o Ritmo) de Roncesvalles» del siglo XIII. Ordenanzas de instituciones asistenciales, como el Hospital Real de Santiago de Compostela de 1524 o el de San Juan de Oviedo de 1586, también regulaban este ritual.

La leyenda de doña Estefanía y el conde Ponce de Minerva, en el monasterio de Santa María de Carrizo, es otro ejemplo de cómo se enlazaba el lavatorio de pies con el acto de la peregrinación y la caridad.

En diversas establecimientos asistenciales medievales y modernos, se documentaron las prácticas del lavado de pies al peregrino. Esta tradición sigue viva en algunos lugares de la ruta jacobea, incluyendo, por ejemplo, el hospital de peregrinos instalado en la antigua iglesia de San Nicolás en España, donde se realiza el lavado de pies a los peregrinos como parte del ritual de recepción.

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El lavado de pies, en la actualidad

Sin embargo, esta práctica se ha vuelto menos común desde el siglo XVIII y ahora se ha reducido a una pequeña cantidad de enclaves a lo largo de la ruta jacobea. Por ejemplo, la parroquia de Saint-Georges de Lascabanes en Francia, donde el lavado de pies es una parte integral de la misa del peregrino.

Una variante moderna de esta tradición es el programa de formación de fisioterapia que desde hace algunos años se desarrolla en albergues del Camino Francés en la provincia de León. Aquí, estudiantes de fisioterapia practican en el albergue, interactuando con los peregrinos y realizando técnicas de podología y fisioterapia.

Ell lavado de pies al peregrino es una antigua costumbre que simboliza servicio y humildad, y forma parte integral del viaje del peregrino en la ruta jacobea. Aunque ha experimentado cambios a lo largo del tiempo y una disminución en su práctica, la tradición persiste en algunas áreas. La interacción entre los estudiantes de fisioterapia y los peregrinos a través de esta práctica refleja gestos comunes con la antigua tradición de hospitalidad hacia los peregrinos. A pesar de las diferencias obvias en motivación, esta interacción busca mantener viva la esencia de la tradición a través de un nuevo enfoque.

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