Las alvarizas o colmenares en el Camino de Santiago

Las alvarizas o colmenares en el Camino de Santiago
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Al recorrer las diversas rutas del Camino de Santiago (francés, primitivo, del norte, portugués, de invierno, etc.), nos encontramos con un rico patrimonio cultural en sus alrededores. Gran parte de este patrimonio no son monumentos famosos ni Patrimonio de la Humanidad, pero enriquecen la experiencia de los peregrinos. Muchos de estos recursos están en zonas rurales y abarcan lo arqueológico, etnográfico e inmaterial. En este análisis, nos enfocaremos en el patrimonio etnográfico, como las alvarizas o colmenares tradicionales. estos lugares son un importante patrimonio cultural.

El patrimonio etnográfico abarca bienes con importancia histórica e identitaria, reflejando la cultura popular de una comunidad. Las alvarizas son construcciones tradicionales utilizadas en la apicultura. Aunque no son monumentales ni reconocidas oficialmente, tienen un valor estético y cultural. Estas estructuras de piedra seca, recientemente reconocidas por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial, protegían las colmenas de depredadores como osos.

Las alvarizas son recintos amurallados, construidos con piedra seca. Aunque sus dimensiones varían, suelen superar un metro de ancho y tres metros de alto. Las construcciones son circulares u ovales y contienen escalones internos para colocar las colmenas. Las colmenas tradicionales, llamadas trobos o cortizos, eran cilíndricas o cúbicas, hechas de corcho o madera de castaño. Estos elementos tienen valor tanto material como inmaterial.

El valor de las alvarizas se extiende a los productos apícolas que generan, como miel, polen, jalea real y cera. También tienen un valor pedagógico al enseñar sobre apicultura tradicional y patrimonio cultural. Además, atraen al turismo debido a su rareza y ubicación cercana al Camino de Santiago.

Aunque la actividad apícola tradicional ha disminuido, las alvarizas aún cumplen su función protectora. Sin embargo, su contenido, como las colmenas, ha evolucionado con materiales modernos. Estas construcciones se concentran en áreas montañosas en Galicia, Asturias y Castilla y León.

La situación actual de las alvarizas es complicada. La apicultura tradicional ha declinado y muchas construcciones están deterioradas o desaparecidas. La falta de interés y apoyo de las autoridades agrava la situación. La escasa divulgación y conocimiento también contribuyen a su decadencia.

Las alvarizas comenzaron a declinar en los años 60 debido a la migración rural y la llegada de nuevas técnicas. La disminución de amenazas como los osos también influyó en su decadencia.

En resumen, las alvarizas son parte del patrimonio etnográfico vinculado a la apicultura tradicional. Aunque no son monumentales ni ampliamente reconocidas, poseen valor material e inmaterial, con importancia cultural, pedagógica y turística. Su situación actual es delicada, pero siguen siendo un testimonio de la historia y la cultura rural.

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